Sevilla ha reafirmado su compromiso con el pádel. Del 14 al 18 de octubre, el Icónico Sports & Social Club acogió el FIP Gold Ciudad de Sevilla, una cita que contó con un prize money de 50 000€ y reunió a destacadas figuras del circuito, como las propias protagonistas de la final femenina, en la que Julieta Bidahorria y Virginia Riera se impusieron a Lucía Sainz y Letizia Manquillo por 6-3 y 6-4.
No ha sido la primera vez que el Icónico Sports & Social Club inscribió su nombre en el calendario internacional del 20×10. En 2025, coincidiendo con el año de su inauguración, el club sevillano debutó por todo lo alto, con la celebración de un FIP Platinum, la categoría más alta del circuito profesional secundario. Un año después, ha vuelto para otro torneo, esta vez un FIP Gold (la categoría inmediatamente inferior), pero no por ello menos emocionante.
Y argumentos no le faltan. El mayor club de pádel de la capital hispalense cuenta con 15 pistas –12 cubiertas y tres exteriores– y unas instalaciones a la altura de una competición de gran nivel. A ello se sumaron un ambiente excepcional y una organización ejemplar que supo responder ante las dificultades meteorológicas, especialmente durante los cuartos de final y las semifinales, cuando la lluvia amenazó con alterar el desarrollo del torneo.
Afortunadamente, la final femenina no se vio afectada y a las 17:30 hora local, las cuatro jugadoras se dieron cita en la pista central. En un lado de la red, Lucía Sainz, ex número uno del mundo, y Letizia Manquillo, jugadora de 20 años que solo esta temporada ya ha ganado seis títulos CUPRA FIP. En el otro, las argentinas Julieta Bidahorria y Virginia Riera, seleccionadas para representar a su país en el próximo Mundial de Pádel, previsto para noviembre.
El primer set arrancó con igualdad, hasta que en el cuarto juego, Bidahorria y Riera encontraron su primera oportunidad de break y no la desaprovecharon. Las españolas reaccionaron en el séptimo juego, recuperaron el servicio perdido y parecieron meterse de nuevo en la lucha por el título. Sin embargo, la respuesta argentina fue inmediata: contrabreak y, acto seguido, cierre del set por 6-3.
El segundo parcial mantuvo la incertidumbre hasta los compases finales. La oportunidad decisiva llegó en el noveno juego, cuando Bidahorria y Riera lograron un break que las situó con 5-4, a un paso de cerrar el encuentro. El triunfo, sin embargo, no llegó sin antes un pequeño susto: una molestia en la pierna, que obligó a Bidahorria a abandonar momentáneamente la pista para colocarse una cinta elástica antes de regresar y sellar el 6-4 definitivo.
Con esta victoria, cada campeona se embolsará 3 125 €, correspondientes al reparto equitativo del prize money de 50 000 € entre los cuadros femenino y masculino. Asimismo, cada una sumará 150 puntos a su ranking de la FIP.







