Fue de la mano de Diogo Sousa, director de la sección de pádel del SCF, que la modalidad se incorporó al club del Algarve. Para él, la asociación entre una modalidad en plena expansión y un club histórico como el Farense tenía una lógica difícil de ignorar. No hubo un acontecimiento extraordinario que desencadenara la decisión. Hubo un equipo dispuesto a trabajar y una fuerte convicción: «el pádel agrega personas, trae socios, trae dinamismo al club», explica Sousa.
El proyecto nació con dos objetivos. El primero era apostar por la formación como motor para el desarrollo del pádel en Portugal. El segundo, dotar a la sección –concebida sin ánimo de lucro– de capacidad económica para sostener su propia actividad sin depender del club matriz, y llegado el caso, contribuir incluso a la sostenibilidad de las modalidades amateur del Farense.
Con esa hoja de ruta, llegaron los primeros patrocinadores, entre ellos Cartri, marca de material deportivo que respaldó la iniciativa desde sus comienzos. A la vez, se empezaron las conversaciones con el Ayuntamiento de Faro para encontrar un terreno donde levantar las instalaciones.
Cinco años después, los resultados son visibles. «La sección cuenta con 15 equipos, cerca de 300 jugadores y 11 títulos nacionales», resume el director.
Bajo escudo blanquinegro hay jugadores de competición y jugadores amateur; jóvenes que empiezan y veteranos que siguen compitiendo después de los 70 años. Hay entrenadores, patrocinadores, una liga propia y un proyecto de pádel adaptado para personas con discapacidad motora.
No obstante, lo que todavía no hay es una casa propia.
«Todo estaba alineado en su momento; estaba proyectado para ocurrir, pero, por una u otra razón burocrática relacionada con la cesión de espacios, todavía no nos ha sido posible disponer de nuestras propias instalaciones», explica. Como consecuencia, «hemos llegado al límite», confiesa el director, denotando una mezcla de sentimientos: por un lado, el entusiasmo por el crecimiento de la modalidad; por otro, la frustración de no poder atender a todos los interesados debido a la carencia de infraestructuras propias.